Love is in Barcelona! El arte urbano de nuestra ciudad más comprometido con el amor
2019-02-07

¡Barcelona tiene mucho arte! Además de la enorme riqueza arquitectónica que atesora nuestra ciudad, la enorme mezcla de culturas entre los que están, los que vienen y los que están de paso ha provocado una explosión de creatividad y de ingenio en artistas de múltiples disciplinas que acercan a Barcelona al nivel de Londres o Berlín.

Ahora que se aproxima San Valentín, queremos recopilar algunas de estas obras de arte urbano en Barcelona que tienen como temática el amor. Algunas son estables y se pueden disfrutar en cualquier momento. Otras son efímeras y solo nos ha quedado de ellas miles de fotografías pero ningún vestigio. Tanto en un caso como en otro repasamos algunas de las más sonadas de los últimos años.

La primera de ellas, y la más icónica, es el famoso mural El món neix en cada besada, realizado por el fotógrafo Joan Fontcuberta en la plaza Isidre Nonell del distrito de Ciutat Vella, junto al colegio de Arquitectos y a cuatro pasos de la Catedral de Barcelona. El mosaico está formado por 4.000 azulejos de imágenes facilitadas por los ciudadanos de Barcelona, y al agruparse de forma estratégica forman el mural de un beso. Esta adaptación del famoso Lincoln de Dalí está constituida por 80 columnas de azulejos y unas 50 filas, en un diseño que se extiende casi cuatro metros a lo alto y ocho a lo largo, con una superficie de más de 30 m. Para formar la emblemática escena se tuvieron que escoger las imágenes según su color y su densidad.

La obra se enmarca dentro de los actos de conmemoración del Tricentenario de 1714. Sin embargo, el autor del mural quiso plantear su trabajo en perspectiva positiva: “Quería huir de un muro de lamentaciones, y que fuera un muro de alegría, un propuesta optimista de futuro", afirmó en su momento. Aunque el mural iba a tener una duración efímera mientras durasen los fastos del Tricentenario, su enorme éxito y aceptación entre la ciudadanía han hecho de él una obra permanente plenamente adaptada en el distrito de Ciutat Vella. Además de un icono menor para la ciudad a la altura de otros como el Gato de Botero o la Gamba de Mariscal, esta obra inaugurada en 2014 sirvió para recuperar un emplazamiento como el de la plaza Isidre Nonell, escondido en un recoveco degradado del Gòtic y que gracias a esta obra de arte ha servido para dinamizar la zona y darle una segunda vida. 

Si ya es agradable ver el mural en perspectiva, contemplando la óptica global de la escena, más sorprendente resulta acercarse al muro y contemplar el detalle de cada una de las 4.000 fotos, todas diferentes y heterogéneas, en las que podremos encontrar todo tipo de escenas: paisajes, celebraciones, saltos, besos, banderas, deportes, niños en trineo o bebés durmiendo. En definitiva, toda una amalgama de imágenes que te tendrán entretenido un buen rato…hasta que alguien te avise de que entorpeces su foto al mural.

 

Turista mirando detalladamente el mural de Joan Fonctuberta

 

Para muestras de amor, las inmortalizadas por el artista italiano TvBoy, que ha conseguido “reconciliar” con un tórrido beso de amor a rivales declarados del deporte y la política: Messi y Cristiano Ronaldo, Rajoy y Puigdemont, Guardiola y Mourinho…No hay enemigo que se resista al influjo de amor insuflado por este artista italiano afincado en nuestra ciudad desde hace más de una década. Con su arte pop urbano inspirado en Andy Warhol y su tratamiento de la imagen, ha conseguido que sus obras se conviertan virales. Eso le ha llevado a exponer en galerías de Italia, Dinamarca, Suiza, Estados Unidos o Líbano.

La más famosa fue la exhibida de forma efímera en una de las paredes de la gasolinera de Paseo de Gracia, en la que dibujó, a tamaño real, a Messi y Ronaldo dándose un beso apasionado. Es tan real la proporción de las medidas, que el astro argentino tiene que ponerse de puntillas para poder corresponder al beso que le lanza el portugués desde la altura. Aunque la obra tuvo mucha aceptación en la ciudad, e incluso abrió la sección de deportes en varios informativos, TVBoy se quedó sin su escaparate habitual, ya que poco tiempo después, la antigua gasolinera fue desmontada.

 

Obra efímera de TvBoy ©ElPeriódico

 

Tras el éxito de Messi y CR7, los siguientes en sellar su reconciliación con un ósculo fueron Guardiola y Jose Mourinho, que se volvían a encontrar como archienemigos en Manchester, dirigiendo, respectivamente, a los dos principales equipos de la ciudad. Por eso, y con el escaparate de Sant Jordi de 2018 como telón de fondo, TVBoy volvió a hacer de las suyas en las calles de Barcelona y nuevamente fue en Paseo de Gracia con otro beso apasionado entre Mourinho y Guardiola, que incluso lucía su tradicional lazo amarillo. 

Ya había hecho lo mismo meses antes con Rajoy y Puigdemont, en una de sus creaciones más efímeras. Ni 12 horas duró expuesta en la confluencia de la calle del Bisbe con la Plaza Sant Jaume. Y es que para este artista italiano, no hay amor imposible.

Menos tórridos, aunque igualmente directos al corazón son los mensajes que nuestros siguientes protagonistas van dejando por la ciudad en latas de conservas. O mejor dicho, por el Raval, ya que es su radio de acción preferido, aunque no el único. Lo suyo es amor y reciclaje a partes iguales, ya que son especialistas en trabajar con recipientes recuperados: fantas, botes de tomate frito, aceitunas… da igual. Ellos le dan una segunda vida y de paso te alegran la mañana de camino al trabajo. Es tal su acogida en nuestra ciudad que cuentan con un perfil propio de instagram (@me_lata) y con una legión de fans detrás. Más de 11.000 personas siguen a diario sus mensajes de amor repartidos por la ciudad. 

 

Ejemplo de obra de amor realizada por Me_lata ©Me_lata

 

Debido a su creciente popularidad ya han concedido varias entrevistas, aunque su identidad sigue siendo un misterio para la gran mayoría. Gracias a esas apariciones hemos podido saber que tras este amor enlatado se encuentran un chico y una chica que son pareja. Como no podía ser de otra forma, el amor está presente en sus vidas desde que se conocieron en un Sant Jordi, vendiendo rosas para una ONG. Desde ese momento nacieron una relación y una iniciativa artística llena de amor sobre envases consumidos: “me lata el corazón”, “love is in the air”, “solo el amor puede salvar el mundo” o “nada vale lo que vales tú” son algunas de las proclamas buenrollistas que han creado con sus propias manos.

Hasta aquí solo algunos ejemplos de cómo el amor se abre paso entre nosotros día a día, mientras caminamos por Barcelona. Lo único que necesitamos es permanecer atentos a sus señales. Quizá así seamos un poquito más felices, aunque igual que el arte, esta sensación sea efímera.

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