Arquitectura en femenino. Arquitectas referentes en Barcelona que debes conocer
2018-03-08

Mucho ha llovido desde que en 1936 Matilde Ucelay se licenciase en la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid y se convirtiese en la primera mujer arquitecta de nuestro país. La siguiente en lograrlo fue Rita Fernández Queimadelos, en 1940. Y podría haber sido antes, pero el estallido de la Guerra Civil le obligó a posponer sus estudios. Ellas fueron las pioneras. Con ellas comenzó un goteo de mujeres que supieron hacerse un hueco en un mundo de hombres y que consiguieron dedicarse a la arquitectura. Afortunadamente el goteo de mujeres arquitectas se ha convertido en un buen caudal que ha dado a nuestro país auténticos referentes que comienzan ya a ser estudiados y analizados por los estudiantes de nuestro tiempo. Por eso, en el Día Internacional de la Mujer Trabajadora queremos hablaros de Arquitectas de Barcelona que debes conocer.

 

Carme Pinós (Barcelona, 1954)

Un referente todavía en activo que no debe faltar en nuestro listado. Su etapa inicial estuvo vinculada a la figura de Enric Miralles, quien fuera compañero de la universidad, marido y socio hasta 1991. Juntos fundaron un estudio que obtuvo reconocimiento internacional. De esa época, sus creaciones más célebres son el Cementerio de Igualada, las instalaciones de Tiro con Arco diseñadas para Barcelona’92, el Centro Social de La Mina, las cubiertas de la Avenida Icària o la Escuela-Hogar de Morella, por la que recibieron juntos el Premio Nacional de Arquitectura (1995) . Antes habían recibido otras distinciones como el Premio FAD de Arquitectura, el FAD de Interiorismo o el Premio Ciutat de Barcelona.

Tras su ruptura, Pinós decidió montar su propio estudio de arquitectura, con el que ha llevado el nombre de la arquitectura catalana a diversos países de Europa y América. Desde entonces, su firma ha diseñado proyectos para viviendas, oficinas, hoteles, equipamientos, centros deportivos, centros educativos así como otros de urbanismo en general. Además de cubrir todo el territorio nacional con sus trabajos, su sello también se encuentra presente en Francia, Italia, Alemania, México y Cuba. Por citar algunas, la estación de metro de Zona Universitaria de la Línea 9, el edificio CaixaFórum de Zaragoza o el Paseo Marítimo de Torrevieja, Alicante.

Esa prolífica carrera en solitario le ha reportado distinciones tan reconocidas como el Premio Nacional de Arquitectura y Espacio Urbano o la Creu de Sant Jordi. Además, Pinós ha sido reconocida como miembro honorario por el AIA, el Instituto Americano de Arquitectos.

 

Benedetta Tagliabue (Milán, 1963)

Aunque italiana de nacimiento, incluimos a Benedetta Tagliabue en este listado ya que su obra está muy presente en la fisonomía actual de nuestra ciudad. Tras estudiar en Venecia y realizar un Doctorado en Nueva York, se instaló en Barcelona en 1989.En nuestra ciudad comenzó a colaborar con Enric Miralles, con quien acabaría formando el estudio Miralles Tagliabue EMBT en 1994.

Juntos, proyectaron su propio estudio, además de obras singulares como el actual edificio de Gas Natural, las nuevas terrazas de la Barceloneta, el Mercado de Santa Caterina, el Parque de Diagonal Mar o los paneles acústicos de la Gran Vía en su entrada norte a Barcelona. A nivel internacional destacan la construcción del nuevo Parlamento Escocés, el Pabellón Español de la Expo 2010 celebrada en Shangai, donde el estudio tiene abierta una delegación con la que cubre los proyectos surgidos en Asia.

Edificio Gas Natural. ©Jordi Miralles 

Carme Pigem (Olot, 1962)

 

Fundadora del Estudio RCR Arquitectes junto a Ramón Vilalta y Rafael Aranda. Cuenta en su haber con el galardón más importante de cuantos se entregan en el mundo de la arquitectura: el Premio Pritzker, recibido en 2017. Sus obras están todas marcadas por la interrelación que establecen con el paisaje en el que se ubican. Y es que para ella, la arquitectura debe evolucionar hacia la belleza, ya que la funcionalidad es efímera. Esa conexión entre creación y su medio se hace presente n todo tipo de construcciones, desde restaurantes y bodegas a pabellones y recintos deportivos, pasando por equipamientos públicos, como guarderías, bibliotecas o centros culturales. Por citar alguno, la Biblioteca Sant Antoni-Joan Oller, que junto al hogar de jubilados y jardines Cándida Pérez forman una unidad en el barrio del Raval de Barcelona. Además del citado Pritzker, la obra de Pigem también ha sido reconocida con la Medalla de Oro de la Academia de Arquitectura Francesa (2015) o el Premi Nacional de Cultura en Arquitectura de la Generalitat (2005).

 

Restaurante Les Cols. Olot-Girona. © Eugeni Pons 

 

Eva Franch i Gilabert (Barcelona, 1978)

 

La más joven de nuestro listado de hoy. Entrando en los 40, podemos decir que esta arquitecta catalana afincada en Nueva York ha tenido una progresión meteórica. Se formó en la Universidad Tecnológica de Delft (Países Bajos) y en la ETS Arquitectura de la UPC, en Barcelona. Graduada con honores, siguió su formación en Princeton, donde recibió el Premio Suzzane Kolarik Underwood en 2007. Desde entonces ha compaginado la docencia, la investigación y la arquitectura, así como la representación del Storefront for Art and Architecture en Nueva York, del que es directora. Esta galería sin ánimo de lucro se dedica a promover posiciones innovadoras en la arquitectura, el arte y el diseño a través de exposiciones, proyectos, eventos y publicaciones.

 

Ganadora del Premio FAD para arquitectos emergentes, su enorme talento y su visión transgresora de la arquitectura, al considerar que la arquitectura debe adaptarse al clima social contemporáneo, le han granjeado un reconocimiento internacional del que no ha gozado en su país de origen, donde únicamente ha impartido una conferencia, en el Congreso de Arquitectura que organizó el COAC en 2016. Recientemente Franch ha sido noticia al ser escogida como directora de la AA School, la escuela independiente de Arquitectura más antigua de Reino Unido, fundada en 1847.

 

Eva Franch impartiendo una conferencia en el COAC. ©COAC

No están todas las que son, pero sí son todas las que están. Como los ejemplos aquí citados, hay muchas otras mujeres que poco a poco se van haciendo un hueco en el sector, y que, a no mucho tardar, coparán los premios, reconocimientos y los diseños del mañana. Solo basta darse una vuelta por cualquier facultad de arquitectura para constatarlo.