Trabajar en una oficina céntrica y con solera
2016-06-06

¿Para qué negarlo? Vivir consiste, en un porcentaje significativo, en trabajar. Sí: se descansa ochos horas diarias; al menos, idealmente. Y, si se puede, cuando se puede, como se puede, se realizan muchas otras actividades varias, englobadas bajo el concepto “ocio” (en pareja, en familia, con amigos). Pero el tercio restante del día —o más— se dedica a trabajar.

Para trabajar bien (en cantidad, en calidad), hace falta un entorno adecuado, tanto humano como —claro está—material: si se trabaja en equipo, unas buenas instalaciones; si se realiza una tarea intelectual, unas buenas, excelentes oficinas. Y la calidad de una oficina no sólo se mide por su dimensión, por sus prestaciones —por su naturaleza estrictamente física—, sino, también y sobre todo, por su personalidad y ubicación. ¿Tiene historia? ¿Es céntrica?

Que una oficina se haya rehabilitado según los más altos estándares de calidad y que esté bien situada garantiza que se trata un buen sitio para trabajar; probablemente, del mejor posible.

Si, por un lado, se le aplican todas las mejoras propias de nuestro tiempo,  un despacho con pasado, con poso, con solera, cobra un valor añadido increíble. Con la garantía de más de 60 años de experiencia, Núñez y Navarro rehabilita numerosos edificios de oficinas, tanto su interior como sus fachadas, contribuyendo, así, a acrecentar el valor de Barcelona.

Por otro lado, la mejor ubicación posible para unas oficinas es, sin duda alguna, el centro de una capital. Ni los alrededores, ni las inmediaciones, ni las cercanías. No: el centro. El meollo. Barcelona ha abierto en los últimos tiempos varias zonas donde se concentran oficinas de nueva planta: el extremo este de la Diagonal (Diagonal Mar), el extremo sur de la Gran Via (Plaça Europa), el dinámico distrito 22@... Pero no hay nada como trabajar en el centro. Nada.

Las dos condiciones (la rehabilitación integral de un edificio con solera y su ubicación céntrica) las cumplen muchos de nuestros proyectos. Queremos destacaros dos: Gran Via 641 y Diputació 303. Observad el antes y el después de los dos inmuebles. Fascinante, ¿verdad?

                                    Fachada Gran Via, 641 (antes / después)

 

                                 Fachada Diputació, 303 (antes / imágen virtual de después)

 
Núñez y Navarro dispone, en Barcelona, de una amplia oferta de oficinas reformadas y, contantemente, sigue rehabilitando en ella espacios para el trabajo. Podéis encontrarlos aquí.