Disfrutar del skyline de Barcelona...¡desde la oficina!
2017-01-19

En cuestión de vistas, no hay duda que Barcelona es una ciudad privilegiada. Ya sea desde sus espacios más representativos del centro urbano o bien de las afueras, la ciudad condal ofrece multitud de rincones desde los que contemplar su poderoso skyline. El Park Güell,  la Sagrada Familia, el Tibidabo, la torre de Collserola, la azotea de La Pedrera, la Torre Agbar o la montaña de Montjuïc son solo una muestra de los lugares más emblemáticos. Sin embargo, la ciudad esconde muchos espacios desde los que contemplar una de las mejores panorámicas del Mediterráneo. 

Hoy queremos descubrirte dos de nuestras localizaciones, de uso privado, que permiten al espectador plasmar una Barcelona digna de postal. Imagínate, poder admirar estas fantásticas vistas desde tu lugar de trabajo, como si de un mirador se tratara. De este privilegio disfrutan cada día los empleados de los despachos ubicados en los edificios La Rotonda y Torre Tarragona. Te los presentamos.

La Torre Andreu, emblemático edificio modernista del arquitecto Adolf Ruiz Casamitjana y popularmente llamado La Rotonda, posee una de las vistas más espectaculares de la ciudad. Gracias al trabajo de rehabilitación realizado en los últimos años, los empleados de las distintas plantas del edificio, destinadas a usos comerciales, podrán disfrutar cada día de sus vistas, con la majestuosidad de la cúpula y el brillo de su cerámica como telón de fondo. La empresa Accenture, consultora de gestión, tecnología y outsourcing, dispondrá de las mejores vistas de la terraza y del templete al haber alquilado las plantas 3ª, 4ª y 5ª del edificio. Sin duda, la envidia de cualquier empleado.

                                                                  Vistas desde La Rotonda, Passeig de Sant Gervasi, 51, Barcelona

 

El Edificio Tarragona, completado en 1998, es un rascacielos de 78 metros de altura, próximo a la Plaza España. Desde sus 22 plantas se puede contemplar, casi a vista de pájaro, una panorámica excepcional de la ciudad desde la que se puede apreciar la geometría cuadriculada de sus calles, siempre con el mar de fondo. Un lugar único fuente de máxima inspiración.

                                                 Vistas desde Edificio Tarragona, calle de Tarragona, número 159, Barcelona

 

 Y es que trabajar con vistas privilegiadas, más allá de un placer para nuestros sentidos, puede suponer una clara ventaja: nos permite contar con una buena iluminación natural, que resulta sumamente importante para nuestra salud y bienestar. Recordemos que la luz ayuda a crear un ambiente acogedor y optimista, y potencia la agilidad mental. Además, disfrutar de un bonito paisaje en nuestros momentos de descanso nos hará desconectar de lo que estemos haciendo, contribuyendo a crear un ambiente relajado y minimizando, incluso, el impacto del estrés.