Historias olvidadas de Barcelona para descubrir a pie
2017-06-12

Barcelona es cool. Barcelona enamora, Barcelona da prestigio. Solo hay que buscar en Instagram hashtags como #barcelona o #lovebarcelona y aparecerán miles de fotos tagueadas en la ciudad condal tanto por sus ciudadanos como por foráneos. Sin embargo, ese amor por la ciudad olímpica no suele ir acompañado por un conocimiento de su historia y de sus historias, en plural. Porque una ciudad milenaria como la nuestra, atesora en sus calles y plazas cientos de aventuras y anécdotas, algunas trágicas, cuyo recuerdo se ha diluido con el paso del tiempo. Algunos de estos vestigios son todavía visibles a simple vista. Tan solo hace falta bajar un poco nuestro ritmo al caminar por la ciudad y abrir los ojos como si fuéramos extranjeros y acabásemos de aterrizar en El Prat. Hoy te proponemos redescubrir Barcelona sin prisas. De una forma pausada, mirando los edificios y fachadas que nos rodean.

Núñez i Navarro Hotels, ofrece a sus clientes los NN Walk & Friends, una serie de recorridos guiados, a pie o en bicicleta, por diferentes zonas de Barcelona para descubrir las historias que ocultan todos sus rincones

Comenzamos nuestro tour saliendo del Hotel 1898, de Núñez i Navarro Hotels, en mitad de la Rambla. Nada más pisar el mítico paseo barcelonés nos encontramos encima de un adoquinado con forma de ondas que nos recuerda el curso de un río. ¿La razón? El origen fluvial de la calle, cuando en la actual arteria se formaba un torrente debido a las lluvias y corría calle abajo hasta desembocar en el mar.

Seguimos en dirección al barrio Gótico y nos adentramos en el casco antiguo por la calle Portaferrissa, que en el siglo XIII era una de las puertas de entrada a la Barcelona amurallada. Concretamente la “puerta de hierro”, que acabó mutando su nombre hasta el actual. Un mural en la fuente que hay al inicio de la calle nos recuerda ese pasado. Conviene resaltar la importancia de este y de otros caños que durante siglos había en las calles y plazas de la ciudad, porque no había suministro de agua en las casas y salvaban a las familias de desplazarse extramuros para poder abastecerse.

 

Avanzamos por Portaferrissa, donde se conservan antiguos palacetes con entradas señoriales que el fenómeno turístico ha reconvertido  en tiendas de souvenirs. Un buen ejemplo sería el local de la cadena Tiger, al que recomendamos acceder para poder disfrutar de la distribución y el diseño del edificio.

Seguimos adentrándonos en el barrio y tras dejar atrás la catedral  atravesamos  la calle del Bisbe hasta alcanzar la que, para muchos, puede ser considerada la plaza más triste de Barcelona, la plaza de Sant Felip Neri. El lugar fue levantado sobre un cementerio medieval y está rodeado de construcciones renacentistas y de  la iglesia que da nombre al lugar. Corría el 30 de enero de 1938 cuando, en plena guerra civil, la aviación fascista bombardeó la ciudad. Uno de los obuses cayó en la plaza y causó 42 muertos, la mayoría niños de la escuela Sant Felip Neri, al ceder el techo del sótano en el que se habían refugiado. De aquel día,  la fachada de la iglesia conserva las cicatrices que ocasionó el impacto de la metralla.

Esa misma iglesia es a la que se dirigía Antoni Gaudí el 7 de junio de 1926 cuando fue atropellado por un tranvía. A pesar de su pasado lúgubre, la plaza es hoy día uno de los rincones más bellos de Barcelona, en el que los niños de la actual escuela juegan al pilla-pilla y a la pelota sin tener que preocuparse por el tráfico.

Otro de los lugares emblemáticos que nos ofrece la ruta es la Plaza del Rey, adonde llegamos tras bordear la catedral por la calle de la Pietat. Allí nos encontramos el Palau Reial Major, residencia de los condes catalanes y de los reyes de Aragón desde el siglo XIII. En su interior se encuentra el Saló del Tinell, en el que la tradición fija el encuentro de los Reyes Católicos con Cristóbal Colón tras su primer viaje a las Indias. Y precisamente en su escalinata, sufrió un atentado el rey Fernando el Católico el 7 de diciembre de 1492. Un campesino intentó acuchillar al monarca cuando salía de palacio. Actualmente se encuentra allí el Museo de Historia de Barcelona.

Retrocedemos de nuevo hacia la calle del Bisbe para detenernos en el último de los rincones que queremos animarte a redescubrir en Barcelona. Se trata del falso puente gótico que une el Palau de la Generalitat con la casa dels Canonges. Si nos colocamos debajo  descubriremos una calavera, que se cree que es auténtica, atravesada por un puñal. A día de hoy nadie sabe a ciencia cierta cuál fue su función o su significado, lo que ha dado pie a diversas leyendas urbanas. Desde que Barcelona se derrumbará si alguien es capaz de retirarla, hasta que te concede un deseo si atraviesas el puente de espaldas mirando la calavera. Cierto o no, en el tour descubrimos a varios turistas caminando hacia atrás hasta chocar con otro transeúnte.

Estos son solo algunos de los rincones mágicos de la ciudad que puedes visitar en los NN Walk & Friends. Zonas como Montjuïc, la Ribera, el Born o el Raval atesoran también  lugares llenos de historias con las que volver a enamorarte de la ciudad. Así que anímate y ¡redescubre Barcelona!